que no se dejan consolar.
La lluvia es como
que cae a tierra
sin poderlo acariciar,
sin poderlo tener
entre mis manos,
perdiéndose en círculos,
sin dejarse hacer realidad.
La lluvia, ¡la lluvia!.
Quizás sea el llanto tuyo,
Quizás sea el llanto mío,
por mi opresión que lloran.
Quizás sea
lo que perdimos
al querer ser hoy y ahora,







